08 marzo 2010

Y sigo caminando...

Y sigo caminando,
y sigo sonriendo,
y sigo reflejando
la alquimia de tus besos.
La vida sale a mi encuentro,
miro el futuro con esperanza,
y mis cinco sentidos aguardan
la esencia de tu recuerdo.
Mis caderas se mueven con gracia y movimiento,
ágiles, con plenitud y candor,
bailan al ritmo que mi día va marcando,
y al compás de tu canción.
Siento que me queda
mil experiencias por soñar,
aunque naufrago en la ignorancia,
de lo que está bien o está mal.
Afronto con optimismo el devenir,
aunque sólo soy profeta de mi presente,
pero como todos los días amanece,
¡nunca por ello dejaré de sonreir!

3 comentarios:

  1. http://www.youtube.com/watch?v=vXqwtUUPe0w

    Nómina

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  2. Nadadora de noche, nadadora...

    Nadadora de noche, nadadora
    entre olas y tinieblas.
    Brazos blancos hundiéndose, naciendo,
    con un ritmo
    regido por designios ignorados,
    avanzas
    contra la doble resistencia sorda
    de oscuridad y mar, de mundo oscuro.
    Al naufragar el día,
    tú, pasajera
    de travesías por abril y mayo,
    te quisiste salvar, te estás salvando,
    de la resignación, no de la suerte.
    Se te rompen las alas, desbravadas,
    hecho su asombro espuma,
    arrepentidas ya de su milicia,
    cuando tú les ofreces, como un pacto,
    tu fuerte pecho virgen.
    Se te rompen
    las densas ondas anchas de la noche
    contra ese afán de claridad que buscas,
    brazada por brazada, y que levanta
    un espumar altísimo en el cielo;
    espumas de luceros; sí, de estrellas,
    que te salpica el rostro
    con un tumulto de constelaciones;
    de mundos. Desafía
    mares de siglos, siglos de tinieblas,
    tu inocencia desnuda.
    Y el rítmico ejercicio de tu cuerpo
    soporta, empuja, salva
    mucho más que tu carne. Así tu triunfo
    tu fin será, y al cabo, traspasadas
    el mar, la noche, las conformidades,
    del otro lado ya del mundo negro,
    en la playa del mundo que alborea,
    morirás en la aurora que ganaste.

    (Pedro Salinas).

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  3. Muchísimas gracias, Anónimo... realmente, me quedé sin palabras... No conocía este poema de Pedro Salinas... La leí mientras escuchaba la canción, y me emocioné... Esta noche aunque quizás esté muy sensible, el poema y la canción son de una gran belleza... Una vez más, gracias!

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